• Maite R. Ochotorena

Curiosidades de la escritura


Hoy estoy pensando en eso del proceso creativo. Hablando de ello, cada escritor es un mundo, pero en mi caso, la cosa es bien peculiar.

Hasta ahora me agobiaba muchísimo cuando terminaba una novela y tocaba dar paso a la siguiente. Me agobiaba porque me cuesta muchos meses entrar en canción, como si se me resistiera la página en blanco, incluso teniendo la historia que quiero contar en la cabeza, al menos el fondo.

Ahora, después de tantos años (sí, me cuesta darme cuenta de las cosas cuando me atañen mí, ¿por qué será?), he caído en la cuenta de que en realidad esos meses no son un tiempo estéril en el que no se me ocurre nada. No tienen que ver con la falta de inspiración, ni con el miedo a la hoja en blanco, ni nada parecido. Acabo de comprender, gracias a «El Sueño de Valentine», que lo que ocurre en mi interior es que se están fraguando respuestas, mi mente trabaja en segundo plano, junto al corazón, encajando las piezas, buscándolas en ese fogón creativo que llevo dentro, muy profundo, muy muy profundo. No puedo escribir, porque sencillamente aún no está listo el pan.

Soy IMPACIENTE. Eso es lo que me pasa, y me tiro todo el día mirando por la ventanilla del horno a ver si sube la masa.

Tengo 3 capítulos escritos de la continuación de Valentine, y llevaba todo el otoño lamentándome por no ser capaz de escribir nada más, ¡ni siquiera siento deseos de sentarme a hacerlo! Preocupante, ¿no?

PUES NO.

Porque lo que pasa es que hay algunas cosas que debo solucionar antes de continuar, y por eso mi yo interior se niega a colaborar. Está trabajando en ello, en modo automático. Algo no encaja, o algo necesita desarrollarse más. Y HASTAS QUE NO TENGA LAS RESPUESTAS, NO VA A HABER TU TÍA.

JA!

Esto después de 7 novelas escritas y publicadas. Vamos que...

Ha sido Valentine la que me ha enseñado esto. Es la primera de mis obras en la que dejo que mi yo interior creativo lleve la batuta, y durante el proceso (frenético y endiablado os lo aseguro), cuando escribía algo que no funcionaba, me pasaba días tratando de solucionarlo, y NO. No funcionaba.

Así que... tiempo al tiempo, Maite. Tiempo al tiempo, que «El Sueño de Valentine II» llegará, más grande, revelador, espectacular... y sorprendente que nunca.


Besos querid@ lector@!!

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